Los asuntos, ahora, como hace 15 años, o 40

La portada del primer catálogo?, en la DPH, hace algunos años


Tal vez la selección de los asuntos (que pienso tienen una importancia menor en cualquier obra que quiera aproximarse al arte) no me ha ayudado demasiado, si hay que considerar como ayuda el hecho de que te conozcan muchos o mucho. Sigo empeñado en la representación más o menos sugerida de la redolada. No creo que se trate de un desmedido afán campanilista, como llaman los italianos a lo que los franceses denomina chauvinismo... ( ¿y por qué nosotros no lo llamamos, por ejemplo redoladismo?). El hecho es que representar, como excusa para el ejercicio del dibujo y de la pintura lo más próximo, y empeñarse en exponer, sobre todo, en las cercanías del estudio no favorece demasiado el conocimiento del trabajo de un pintor fuera de su círculo de amigos.
Ando estos días trasteando con el programa de mano -entonces no se usaba lo de catálogo- que tanta gracia le hace a la diseñadora de la DPH. La firma Nando, que era como me llamaba y me llamó todo el mundo hasta que comencé a dar clases (momento en que pasé a ser mayormente el Alvira con adornos más o menos intensos...), o el hecho de que fuera el Instituto de Estudios Oscenses (actual IEA) quien patrocinara la muestra, hace cuarenta años, le provocan una cierta hilaridad que no pretende en ningún caso disimular.
La primera exposición estuvo compuesta por una serie de paisajes urbanos al óleo (naturalmente del casco urbano de Huesca) y otra serie de dibujos a lápiz (naturalmente de mis hermanos o mis vecinas). 
Hace quince años trazaba la plumilla de la Fuente del Ibón, encargo para una felicitación de navidad, o algo así, del Banco de España en Huesca. Supongo que influyó en el encargo el hecho de haberse alzado en el solar de dicha fuente el edificio piramidal que estas semanas atrás ha sido semidemolido. 
Ahora mismo tengo en el caballete el último paisaje viajado de cincuenta centímetros por dos metros que dibuja en el horizonte los picos de Gratal y Guara entre los que se dibuja nítido, pese a la velocidad, el Salto de Roldán
Sigo queriendo que los asuntos que determinan mi trabajo pertenezcan a lo más próximo. Al parecer, no lo puedo remediar.


La última tela, en la que aparece la sierra como motivo



El dibujo de la fuente del Ibón fue un encargo del Banco de España, hace 15 años

5 comentarios:

Anónimo dijo...

Pues para ver lo más próximo desde una perspectiva diferente, no hay nada como subir a la torre de la catedral... ;)

paisajesviajados. dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
paisajesviajados. dijo...

No sé si me gustaría tanto, eso de subir a la torre de la catedral, como cuando lo hacía (corriendo) en los años cincuenta...

Anónimo dijo...

Bueno, pues nada... (aunque también se puede subir despacio)

lotto dijo...

Thanks to the owner of this blog. Ive enjoyed reading this topic.