Educación artística


Hablaba a las nueve y pico de la mañana de hoy con mi compañero de departamento, José Luis, que se quejaba con su delicadeza natural (esa que puede leerse diariamente en el blog al que se accede desde el link, aquí a la derecha del artículo). No entendía por qué la educación artística está tan descuidada en los primeros niveles (luego ni existe) en algunos de los colegios a los que nos toca ir, para pasar un rato con nuestros alumnos y alumnas de Magisterio en prácticas. Lo lamentaba con frases escuetas y algún movimiento de cabeza.
Hoy me tocaba acudir al colegio de Robres y he seleccionado el momento (de tres a cuatro y media) en el que el horario de la clase, en la que hacía prácticas mi alumna, decía: Expresión Plástica. Pensaba en los comentarios matinales de José Luis e iba preparado para encontrar a los alumnos haciendo quebrados... (aparte pensaba que pocas veces había visto caer agua con la intensidad de esa tarde, en algunos puntos concretros de la carretera)
(Pasando por Tardienta, en fiestas, he visto a las zagalas posando para la posteridad con sus bandas con la bandera aragonesa, aprovechando un claro).
La realidad que he encontrado en el CRA La Sabina ha sido tan diferente de lo que esperaba, que no puedo evitar traer al blog lo que he visto en el rato que he estado. Ya me han sorprendido, de entrada, las reproducciones de cuadros que había en la puerta y les he dedicado una primera foto con el móvil.
Dentro, la modernidad de los tablets que usan los niños con una soltura absolutamente insultante para quines hemos llegado demasiado tarde a las nuevas tecnologías. Pero, al tiempo, un proceso de investigación sobre el arte contemporáneo que ya me gustaría a mí tomaran con igual entusiasmo los estudiantes de la carrera de maestro. Estaban analizando la vida y la obra de Calder, sus pinturas y. sobre todo, sus móviles: los mayores preparaban presentaciones en power en las que lo único que había que corregir era ciertos despistes ortográficos; porque la influencia de Mondrian, pongamos por caso, quedaba del todo clara. 
Pero no se quedaban en el conocimiento teórico del artista. De una cuerda tendida entre los dos extremos de la clase, colgaban los esqueletos de sus propios móviles, perchas metálicas de tintorería. (A veces, afortunadamente, el material didáctico pierde cualquier atisbo de sofisticación... y está, sin más, ahí)
Uno de los implicados me explicaba con detalle el proceso que iba a seguir para que ese esqueleto metálico perdiera su condición de percha... mientras otros iban proyectando sus trabajos desde el ordenador.

Seguramente he tenido más suerte que José Luis en las salida a visita de prácticas de este año. Al menos el viernes que decidí acudir por la tarde al CRA La Sabina de Robres. Dicen que estas asignaturas dependen mucho del maestro o maestra que toca. A los niños de Robres les ha tocado, al parecer, un premio gordo.











3 comentarios:

john dijo...

I agree with you about these. Well someday Ill create a blog to compete you! lolz.

Anónimo dijo...

Qué alegría encontrarse con una clase de plástica así... Pero estoy de acuerdo con José Luis; quizás lo que más me llamó la atención (negativamente) de mis prácticas fue el desinterés por esa asignatura en el colegio, los materiales tan horribles impuestos por una editorial, la desgana de los profesores y la inmensa decepción y desilusión de los niños por tener que hacer esos trabajos que poco tenían de "manuales", o "creativos"... Una vergüenza... Y una pena... Y lo peor es que la mayoría de los nuevos maestros siguen considerando que es una asignatura de categoría inferior...

Anónimo dijo...

Gracias por apreciar, tan generosamente, nuestro trabajo.
A.Y.A.